Estas albóndigas en salsa de almendras son un guiso casero de los que invitan a mojar pan: bolitas de carne tiernas, ligeramente doradas, en una salsa suave y untuosa preparada con almendras tostadas, cebolla, ajo y caldo. La salsa se espesa con los propios frutos secos, sin necesidad de nata.
Raciones: 4 personas (unas 18–20 albóndigas). Preparación: 25 minutos. Reposo: 10 minutos. Cocción: 35–40 minutos. Tiempo total: aproximadamente 70–75 minutos. Dificultad: fácil-media.
Ingredientes para 4 personas
Para las albóndigas:
- 350 g de carne picada de ternera
- 250 g de carne picada de cerdo
- 1 huevo mediano
- 50 g de miga de pan del día anterior
- 60 ml de leche
- 1 diente de ajo picado muy fino
- 2 cucharadas de perejil fresco picado
- Sal y pimienta negra recién molida
- 25 ml de aceite de oliva virgen extra para dorarlas
Para la salsa de almendras:
- 100 g de almendras crudas peladas (80 g para la salsa y 20 g para decorar)
- 1 cebolla mediana (unos 180 g)
- 2 dientes de ajo
- 1 rebanada pequeña de pan (unos 25 g)
- 100 ml de vino blanco seco (opcional)
- 500 ml de caldo de pollo suave, aproximadamente
- 1 hoja de laurel
- 35 ml de aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra al gusto
- Perejil fresco picado para terminar
Cómo hacer albóndigas en salsa de almendras paso a paso
- Remoja el pan. Pon los 50 g de miga en un cuenco con la leche durante 5 minutos. Aplástala con un tenedor hasta obtener una pasta blanda.
- Prepara la mezcla. Junta las dos carnes con el huevo, la miga remojada, el ajo, el perejil, una cucharadita rasa de sal y un poco de pimienta. Mezcla solo hasta integrar, sin amasar en exceso, y deja reposar 10 minutos en frío.
- Forma las albóndigas. Con las manos ligeramente humedecidas, prepara unas 18–20 bolas de tamaño parecido, de unos 30–35 g cada una. Así se cocinarán de manera uniforme.
- Dóralas. Calienta 25 ml de aceite en una cazuela amplia a fuego medio-alto. Marca las albóndigas por tandas durante 4–5 minutos en total, girándolas para dorarlas por fuera. No hace falta que estén cocinadas por dentro: terminarán en la salsa. Retíralas a un plato.
- Tuesta las almendras y el pan. En una sartén con parte del aceite destinado a la salsa, tuesta los 80 g de almendras para triturar a fuego medio-bajo durante 3–4 minutos, removiendo y sin dejar que se quemen. Tuesta también la rebanada de pan hasta que esté dorada. Reserva ambos.
- Haz el sofrito. En la misma cazuela añade el resto del aceite de la salsa, la cebolla picada y los dos dientes de ajo. Cocina a fuego medio-bajo durante 10–12 minutos, hasta que la cebolla esté blanda y ligeramente dorada.
- Desglasa y tritura. Vierte el vino blanco, si lo usas, y deja reducir 2–3 minutos. Pasa el sofrito al vaso de la batidora junto con las almendras tostadas, el pan y unos 250 ml del caldo. Tritura hasta conseguir una crema homogénea.
- Termina la salsa. Devuelve la mezcla a la cazuela, añade la hoja de laurel y el resto del caldo. Remueve y lleva a un hervor suave. Si queda demasiado espesa, incorpora un poco más de caldo o agua caliente.
- Cuece las albóndigas. Introduce las albóndigas doradas y los jugos que hayan soltado. Cocina tapadas parcialmente, a fuego suave, unos 15–20 minutos, moviendo la cazuela de vez en cuando. Deben quedar completamente cocinadas; para comprobarlo con precisión, el centro ha de alcanzar 74 °C.
- Sirve. Ajusta de sal y pimienta, retira el laurel y deja reposar 5 minutos. Tuesta ligeramente los 20 g de almendras restantes, pícalas o lamínalas y repártelas por encima con perejil fresco. Sirve caliente.
Consejos para que queden tiernas y la salsa perfecta
- No trabajes demasiado la carne: mezclar lo justo y añadir la miga remojada ayuda a que las albóndigas resulten jugosas.
- Dora las albóndigas por tandas y evita llenar demasiado la cazuela; así adquieren sabor sin cocerse en su propio jugo.
- Tuesta las almendras con cuidado. Si se queman, la salsa puede amargar. Para una textura muy fina, tritura durante al menos un minuto y añade caldo poco a poco.
- Si prefieres una versión sin vino, sustitúyelo por 100 ml adicionales de caldo y añade unas gotas de zumo de limón al final.
- Quedan estupendas con patatas asadas, puré de patata o una ensalada verde. También puedes preparar la salsa con antelación y terminar las albóndigas justo antes de comer.
Alérgenos y adaptaciones
Contiene frutos de cáscara (almendras), huevo, leche y gluten (pan de trigo). Si utilizas vino blanco, puede contener sulfitos; algunos caldos comerciales incluyen apio u otros alérgenos. Comprueba siempre las etiquetas. Para evitar la leche, remoja la miga en caldo; para una versión sin gluten, utiliza pan certificado sin gluten.
Conservación y recalentado
Deja que el guiso pierda calor sin mantenerlo más de 2 horas a temperatura ambiente y guárdalo en un recipiente cerrado en la nevera, a 4 °C o menos, durante un máximo de 3 días. También puedes congelarlo en porciones hasta 3 meses. Descongela en la nevera y recalienta suavemente en una cazuela, añadiendo un poco de agua o caldo si la salsa se ha espesado, hasta que las albóndigas estén bien calientes por dentro (74 °C). No vuelvas a congelar una ración ya descongelada.


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