Los canelones de carne con bechamel son uno de esos platos de domingo que merecen la pena: un relleno jugoso cocinado a fuego lento, pasta tierna y una capa de bechamel suave que se gratina hasta quedar dorada. Esta versión casera utiliza carne picada de ternera y cerdo, verduras y tomate, con proporciones pensadas para que el relleno no quede seco.
Raciones: 4 personas (16 canelones, 4 por persona) · Preparación: 25 minutos · Cocinado del relleno: 30 minutos · Horno: 25–30 minutos · Tiempo total aproximado: 90–105 minutos, según la pasta · Dificultad: media.
Ingredientes para 4 personas
Para el relleno
- 16 placas o tubos de canelones (preparar según las instrucciones del fabricante)
- 400 g de carne picada de ternera
- 250 g de carne picada de cerdo
- 1 cebolla mediana (150 g)
- 1 zanahoria mediana (100 g)
- 2 dientes de ajo
- 200 g de tomate triturado natural
- 100 ml de vino blanco (opcional; sustituible por caldo)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra
- Una pizca de nuez moscada (opcional)
Para la bechamel y el gratinado
- 60 g de mantequilla
- 60 g de harina de trigo
- 750 ml de leche entera o semidesnatada
- Sal, pimienta blanca y nuez moscada al gusto
- 100 g de queso rallado para gratinar (emmental, mozzarella para horno o mezcla)
- Un poco de mantequilla o aceite para engrasar la fuente
Cómo hacer canelones de carne con bechamel paso a paso
1. Prepara las verduras y la pasta
Pela y pica muy finamente la cebolla, la zanahoria y los ajos. Si utilizas placas de canelones que necesitan cocción o remojo, prepáralas siguiendo exactamente el tiempo indicado en el envase. Déjalas extendidas sobre un paño limpio para evitar que se peguen. Si son tubos de relleno directo, comprueba si el fabricante exige una salsa más líquida o mayor tiempo de horno.
2. Cocina un sofrito sabroso
Calienta el aceite en una sartén amplia a fuego medio. Añade cebolla y zanahoria con una pizca de sal; cocina unos 8–10 minutos hasta que estén blandas, sin quemarse. Incorpora el ajo y cocina 1 minuto más. Este sofrito aporta dulzor y humedad al relleno.
3. Dora y guisa la carne
Añade la ternera y el cerdo, separando los grumos con una espátula. Cocina 7–9 minutos, hasta que la carne pierda el color crudo y se dore ligeramente. Incorpora el vino o caldo y deja reducir 2–3 minutos. Agrega el tomate triturado, sal y pimienta, y cuece a fuego medio-bajo unos 12–15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta obtener una mezcla jugosa pero sin líquido suelto. Comprueba que la carne picada alcance al menos 71 °C en el centro durante la cocción. Deja templar el relleno antes de manipularlo.
4. Prepara una bechamel sin grumos
Derrite la mantequilla en un cazo a fuego medio. Incorpora la harina y remueve con varillas durante 2 minutos, sin dejar que se tueste demasiado. Añade la leche poco a poco, preferiblemente templada, batiendo constantemente. Cuece a fuego suave unos 8–10 minutos hasta que espese y quede cremosa, no excesivamente densa. Sazona con sal, pimienta blanca y una pizca de nuez moscada. Si queda demasiado espesa, añade un poco más de leche.
5. Rellena y coloca los canelones
Precalienta el horno a 190 °C, calor arriba y abajo. Unta una fuente de unos 22 × 30 cm con un poco de mantequilla o aceite y extiende una capa fina de bechamel en el fondo. Reparte el relleno entre las 16 placas o tubos; enrolla las placas sin apretarlas demasiado y coloca los canelones con el cierre hacia abajo, en una sola capa.
6. Cubre con bechamel y gratina
Distribuye la bechamel restante sobre todos los canelones, cubriendo también los bordes para evitar que la pasta se reseque. Espolvorea el queso rallado. Hornea unos 20–25 minutos, hasta que estén bien calientes y la pasta tierna; termina con 3–5 minutos de gratinador si hace falta, vigilando para que el queso no se queme. Si utilizas tubos secos que se cocinan directamente en el horno, ajusta líquido y tiempo a las instrucciones del fabricante. Deja reposar 5–10 minutos antes de servir.
Consejos para que queden especialmente jugosos
No reduzcas en exceso el tomate del relleno: debe quedar húmedo, pero sin charcos. Pica las verduras pequeñas para que se integren con la carne y reparte el relleno de forma uniforme. La bechamel tiene que poder extenderse con cuchara; una salsa demasiado espesa no hidrata bien la pasta. Si el queso se dora antes de que el interior esté caliente, cubre la fuente con papel de aluminio y continúa el horneado.
Variantes de la receta
Puedes sustituir una parte de la carne por setas picadas y salteadas para conseguir un sabor más profundo. También funciona un relleno de pollo asado desmenuzado, siempre que esté bien conservado y se caliente completamente. Para una versión sin vino, utiliza caldo de verduras o de carne sin exceso de sal.
Conservación y recalentado
Guarda los canelones en un recipiente cerrado en la nevera, a 4 °C o menos, antes de que transcurran 2 horas desde su preparación. Consúmelos preferiblemente en 2–3 días. Para recalentarlos, cúbrelos y caliéntalos en el horno a 180 °C hasta que el centro alcance 74 °C. Puedes congelar raciones bien envueltas hasta 2–3 meses por calidad; descongélalas en la nevera y recalienta completamente. No dejes el plato a temperatura ambiente durante horas.
¿Se pueden preparar el día anterior?
Sí. Monta los canelones en la fuente, cúbrelos con bechamel, enfríalos rápidamente y refrigéralos bien tapados. Al día siguiente añade el queso y hornéalos hasta que el centro esté completamente caliente; si entran fríos en el horno, necesitarán algunos minutos adicionales. Es una buena opción para comidas familiares porque permite adelantar casi todo el trabajo.


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