Carrilleras de ternera al vino tinto con puré trufado

Carrilleras de ternera melosas con salsa de vino tinto y verduras junto a un puré cremoso de patata con láminas de trufa negra

Las carrilleras de ternera al vino tinto con puré trufado son un plato gourmet de cocción lenta, perfecto para una celebración o una comida especial. La carne queda tierna y melosa tras cocinarse suavemente con verduras, caldo y vino tinto. El puré de patata con trufa negra aporta un acompañamiento cremoso y aromático que convierte esta receta en una propuesta de restaurante hecha en casa.

Raciones: 4 personas. Preparación: 25 minutos. Cocción: 2 horas y 45 minutos a 3 horas y 30 minutos. Tiempo total: aproximadamente 3-4 horas. Dificultad: media.

Ingredientes para 4 personas

  • 1,2 kg de carrilleras de ternera limpias, aproximadamente
  • 500 ml de vino tinto seco
  • 400 ml de caldo de carne, aproximadamente
  • 1 cebolla grande
  • 2 zanahorias
  • 1 puerro
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de concentrado de tomate
  • 1 hoja de laurel
  • 2 ramitas de tomillo fresco
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • 8-12 cebollitas francesas y 200 g de champiñones, opcionales para la guarnición

Para el puré trufado

  • 800 g de patatas harinosas
  • 150 ml de leche entera caliente, aproximadamente
  • 50 g de mantequilla
  • 10-15 g de trufa negra fresca o conservada, según intensidad
  • Sal y pimienta blanca al gusto
  • Unas gotas de aceite de trufa de buena calidad, opcionales

Cómo hacer carrilleras de ternera al vino tinto paso a paso

  1. Prepara la carne. Retira las telillas duras que puedan quedar en las carrilleras, sin eliminar toda la grasa infiltrada. Sécalas con papel de cocina y salpimiéntalas.
  2. Dora las carrilleras. Calienta el aceite en una cazuela amplia de fondo grueso. Marca las carrilleras por tandas a fuego medio-alto durante unos 2-3 minutos por cada lado, hasta que estén bien doradas. Retíralas a un plato.
  3. Pocha las verduras. Pela y corta la cebolla, las zanahorias y el puerro en trozos pequeños. Incorpóralos a la misma cazuela con los ajos picados y cocina 8-10 minutos a fuego medio, removiendo de vez en cuando. Añade el concentrado de tomate y cocina un minuto más.
  4. Desglasa con vino. Vierte el vino tinto y raspa suavemente el fondo de la cazuela para recuperar los jugos caramelizados. Deja hervir unos 5 minutos para reducir parte del líquido y concentrar el sabor. La cocción no elimina necesariamente todo el alcohol.
  5. Cocina lentamente. Devuelve las carrilleras a la cazuela, añade el laurel, el tomillo y el caldo suficiente para cubrir aproximadamente dos tercios de la carne. Tapa y cocina a fuego muy suave durante 2 horas y media a 3 horas y cuarto, girándolas alguna vez, hasta que estén muy tiernas y puedas atravesarlas fácilmente con un tenedor. Añade un poco más de caldo si es necesario.
  6. Prepara la salsa. Retira con cuidado las carrilleras cuando estén tiernas. Desecha el laurel y las ramas de tomillo. Tritura las verduras con parte del líquido de cocción o cuela la salsa si la prefieres más fina. Reduce a fuego medio hasta que tenga una consistencia brillante que cubra ligeramente la cuchara. Rectifica de sal y pimienta.
  7. Termina la guarnición. Si utilizas cebollitas y champiñones, saltéalos por separado con unas gotas de aceite hasta que estén dorados y tiernos. Incorpóralos a la salsa durante los últimos minutos. Devuelve las carrilleras a la cazuela y mantenlas calientes a fuego muy suave.
  8. Prepara el puré. Pela las patatas, córtalas en trozos regulares y cuécelas en agua con sal durante unos 20-25 minutos, hasta que estén tiernas. Escúrrelas muy bien y pásalas por un pasapurés o cháfalas en caliente. Añade la mantequilla y la leche caliente poco a poco hasta lograr una textura cremosa.
  9. Aromatiza con trufa. Ralla finamente parte de la trufa y mézclala con el puré ya fuera del fuego. Reserva unas láminas para decorar. Prueba y ajusta de sal y pimienta. Si utilizas aceite de trufa, añade solo unas gotas para no ocultar el sabor de la trufa.
  10. Emplata. Coloca una porción generosa de puré trufado en cada plato. Añade una carrillera o una porción de carne, según su tamaño, y cubre con la salsa de vino tinto. Reparte las verduras salteadas y termina con unas láminas de trufa y tomillo fresco. Sirve bien caliente.

Trucos para que las carrilleras queden melosas

La clave de esta receta es una cocción lenta y suave. Si el líquido hierve demasiado fuerte, la carne puede contraerse y perder jugos. Mantén la cazuela apenas burbujeando y comprueba la textura en lugar de guiarte únicamente por el reloj: las carrilleras estarán listas cuando resulten muy tiernas. Dorarlas antes de guisarlas ayuda a desarrollar un sabor más profundo en la salsa.

Cómo conseguir una salsa de vino tinto brillante

Utiliza un vino tinto seco que también te guste beber, sin necesidad de elegir una botella cara. El concentrado de tomate y las verduras aportan cuerpo. Una vez cocida la carne, reduce la salsa poco a poco hasta alcanzar la densidad deseada. Si queda demasiado intensa, incorpora una pequeña cantidad de caldo. Si la quieres especialmente brillante, puedes añadir una nuez pequeña de mantequilla fría al final, fuera del fuego.

El secreto del puré trufado

Elige patatas harinosas y evita triturarlas con batidora eléctrica, porque el exceso de trabajo puede volverlas pegajosas. Incorpora la leche caliente gradualmente y añade la trufa cuando el puré esté listo, para preservar mejor su aroma. La trufa fresca tiene un sabor delicado; si utilizas trufa conservada, ajusta la cantidad según su intensidad.

¿Se pueden preparar con antelación?

Sí. De hecho, las carrilleras guisadas suelen estar aún más sabrosas al día siguiente, una vez que los sabores se han integrado. Puedes prepararlas con 24 horas de antelación, enfriarlas rápidamente y guardarlas en la nevera, cubiertas con su salsa. Recalienta a fuego bajo hasta que estén completamente calientes. El puré trufado queda mejor recién hecho, aunque puedes cocer las patatas con antelación y terminarlo antes de servir.

Variaciones y acompañamientos

Para un resultado diferente, sustituye parte del vino tinto por un poco de oporto, teniendo en cuenta que aportará más dulzor. Puedes añadir setas de temporada a la guarnición o servir las carrilleras con parmentier de boniato, puré de apionabo o verduras asadas. Si prefieres una presentación minimalista, sirve solo la carne, una cucharada de puré y un cordón de salsa alrededor.

Alérgenos y precauciones

El puré contiene leche y derivados por la leche y la mantequilla. Revisa el caldo de carne por posibles alérgenos adicionales. El vino tinto puede contener sulfitos y su cocción no garantiza la eliminación total del alcohol. No es una preparación apropiada para quienes deban evitar el alcohol por completo, salvo que se adapte con un sustituto adecuado sin alcohol. Evita la contaminación cruzada y cocina la carne completamente hasta que esté muy tierna.

Conservación y recalentado

Enfría las carrilleras y su salsa rápidamente y guárdalas en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, preferiblemente durante un máximo de 3 días. El puré debe guardarse por separado y consumirse preferiblemente en 1-2 días. Recalienta las preparaciones hasta que estén completamente calientes y evita mantenerlas durante mucho tiempo a temperatura ambiente. Las carrilleras con salsa pueden congelarse en porciones; el puré puede perder textura al descongelarse.

Estas carrilleras de ternera al vino tinto con puré trufado son una receta de cocción paciente y resultado espectacular: carne que se deshace, salsa intensa y un acompañamiento cremoso con aroma de trufa.

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