Gambones al horno con ajo y perejil: receta navideña

Gambones grandes abiertos por la mitad y horneados con ajo picado, perejil y aceite de oliva, acompañados de limón
  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

Los gambones al horno con ajo y perejil son un entrante festivo que se prepara en pocos minutos. El horno concentra el sabor del marisco mientras el aceite de oliva, el ajo y el perejil forman un aliño aromático. Es una opción ideal para una mesa navideña o una comida especial, sin pasar demasiado tiempo en la cocina.

Raciones: 4 personas. Preparación: 10-15 minutos. Horneado: 8-12 minutos. Tiempo total: 20-30 minutos. Dificultad: fácil.

Ingredientes para 4 personas

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

  • 12 gambones grandes crudos, aproximadamente 900 g-1 kg
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (60 ml)
  • 3 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 limón, cortado en gajos
  • Sal gruesa al gusto
  • Pimienta negra recién molida, opcional
  • 30 ml de vino blanco seco, opcional

Cómo hacer gambones al horno con ajo y perejil paso a paso

  1. Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Prepara una fuente de horno suficientemente amplia para colocar los gambones en una sola capa.
  2. Prepara los gambones. Si son congelados, descongélalos previamente en la nevera y sécalos con papel de cocina. Puedes dejarlos enteros o abrirlos longitudinalmente por el lomo, sin separar las dos mitades, para facilitar que el aliño penetre. Si los abres, retira el intestino oscuro cuando sea visible.
  3. Prepara el majado. Pela y pica muy finos los ajos. Mézclalos en un cuenco con el aceite de oliva, el perejil y una pizca de sal. Añade pimienta si te gusta.
  4. Colócalos en la fuente. Distribuye los gambones en una sola capa, con la parte abierta hacia arriba si los has cortado. Reparte el aliño de ajo y perejil sobre todos ellos. Si quieres, añade un pequeño chorrito de vino blanco al fondo de la fuente.
  5. Hornea. Introduce la fuente a media altura durante unos 8-12 minutos, según el tamaño y si están abiertos o enteros. Comprueba que la carne se vuelva opaca, firme y esté completamente cocinada; como referencia de seguridad, el centro debe alcanzar 63 °C. Evita prolongar el horneado para que no queden secos.
  6. Sirve al momento. Retira la fuente del horno, reparte por encima el jugo de la cocción y acompaña con gajos de limón. Sirve los gambones bien calientes.

Trucos para que queden jugosos

No los hornees en exceso: los gambones grandes se cocinan rápidamente y el tiempo exacto depende de su tamaño y del horno. Si los abres por el lomo, el aliño llega mejor a la carne y pueden necesitar menos tiempo. Usa ajo fresco muy picado, pero evita dejarlo quemar. Colócalos siempre en una sola capa para una cocción uniforme.

¿Se pueden utilizar gambones congelados?

Sí. Descongélalos en la nevera, preferiblemente de un día para otro según su tamaño, y escúrrelos bien. No los descongeles sobre la encimera a temperatura ambiente. Sécalos antes de añadir el aliño para que se asen en lugar de cocerse en exceso de líquido.

Cómo prepararlos con antelación

Puedes dejar el ajo y el perejil picados y conservarlos refrigerados por separado. Los gambones pueden estar limpios y preparados en la nevera, bien tapados y a 4 °C o menos, hasta el momento de hornear. Es mejor añadir el aliño y cocinarlos justo antes de servir para conservar su textura.

Variaciones de la receta

Para un toque ligeramente picante, añade una pizca de guindilla seca al aliño. Si te gusta el aroma cítrico, incorpora un poco de ralladura de limón justo antes de servir. También puedes sustituir una parte del perejil por cebollino. La versión más sencilla solo necesita ajo, perejil, aceite de oliva y sal.

Alérgenos

Los gambones son crustáceos, uno de los alérgenos de declaración obligatoria. No son adecuados para personas con alergia a los crustáceos. Comprueba además posibles trazas o contaminación cruzada en productos preparados y utensilios.

Conservación y recalentado

Lo ideal es consumirlos recién horneados. Si sobran, enfríalos rápidamente y guárdalos en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos, durante 1-2 días. Recalienta suavemente hasta que estén completamente calientes, evitando cocinarlos de más. No los dejes más de dos horas a temperatura ambiente. No se recomienda volver a congelarlos una vez cocinados si se ha comprometido la cadena de frío.

Con pocos ingredientes y una preparación muy sencilla, estos gambones al horno con ajo y perejil son un entrante vistoso, aromático y perfecto para compartir.

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