Las patatas a la riojana con chorizo son uno de los guisos más representativos de La Rioja: patatas tiernas, chorizo y una salsa rojiza con el sabor profundo del pimiento choricero. La clave está en chascar las patatas para que suelten almidón y espesen el caldo de forma natural, sin añadir harina.
Raciones: 4 personas. Preparación: 15 minutos. Cocción: 35-40 minutos. Tiempo total: 50-55 minutos. Dificultad: fácil.
Ingredientes para cuatro personas
- 1 kg de patatas para guisar
- 200 g de chorizo riojano o chorizo curado para cocinar, cortado en rodajas gruesas
- 1 cebolla mediana (150 g)
- 2 dientes de ajo
- 1 pimiento verde pequeño (100 g), opcional
- 2 pimientos choriceros secos, o 2 cucharadas de su pulpa (unos 30 g)
- 1 cucharadita de pimentón dulce (aproximadamente 3 g)
- 1 hoja de laurel
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (30 ml)
- 800-900 ml de agua o caldo suave sin exceso de sal, aproximadamente
- Sal al gusto, tras probar el caldo
- Perejil fresco picado, opcional, para terminar
Cómo preparar patatas a la riojana paso a paso
- Hidrata los pimientos choriceros. Si utilizas pimientos secos, retira las semillas, cúbrelos con agua caliente durante 20-30 minutos y raspa la pulpa con una cucharilla. Si utilizas pulpa en conserva, puedes saltarte este paso.
- Prepara las verduras. Pela y pica finamente la cebolla y los ajos. Lava y corta el pimiento verde en dados pequeños, si lo utilizas. Pela las patatas y córtalas en trozos de unos 4 cm, introduciendo el cuchillo y rompiendo el último tramo de cada corte para chascarlas.
- Haz el sofrito. Calienta el aceite en una cazuela amplia a fuego medio. Pocha la cebolla y el pimiento verde durante 8-10 minutos, removiendo, hasta que estén blandos. Añade el ajo y cocina un minuto más sin dejar que se queme.
- Incorpora el chorizo. Añade las rodajas de chorizo y rehógalas 1-2 minutos para que desprendan parte de su grasa y aroma. Si sueltan demasiada grasa, retira una pequeña cantidad.
- Añade el pimiento choricero y las patatas. Aparta la cazuela del fuego unos segundos, incorpora el pimentón y remueve rápidamente para evitar que se queme. Agrega la pulpa de pimiento choricero, las patatas y la hoja de laurel; mezcla para impregnar las patatas con el sofrito.
- Cuece a fuego suave. Cubre justo las patatas con 800-900 ml de agua o caldo caliente. Lleva a ebullición y baja el fuego. Cocina destapado parcialmente entre 25 y 30 minutos, hasta que las patatas estén tiernas. Mueve la cazuela de vez en cuando en lugar de remover con fuerza para no romperlas.
- Ajusta la textura y el punto de sal. Si el caldo queda demasiado líquido, aplasta dos o tres trozos de patata contra el lateral de la cazuela y deja hervir suavemente unos minutos más. Prueba antes de añadir sal, porque el chorizo ya aporta bastante.
- Deja reposar y sirve. Apaga el fuego y deja reposar 5 minutos. Sirve bien caliente en platos hondos, con las patatas y el chorizo repartidos y suficiente salsa para acompañar con pan.
Consejos para que el guiso quede perfecto
Chasca las patatas: el corte irregular ayuda a liberar almidón y conseguir un caldo trabado. Elige un buen chorizo: uno riojano o curado para guisar aporta sabor y color sin necesidad de tomate. Controla el líquido: empieza cubriendo justo las patatas y añade un poco de agua caliente si se evapora demasiado. Evita quemar el pimentón: incorpóralo con la cazuela apartada del fuego. El perejil es opcional y no forma parte imprescindible de la versión tradicional.
Variaciones y acompañamientos
Algunas versiones incluyen pimiento verde y otras prescinden de él. También se puede ajustar el picante con un chorizo ligeramente picante. Lo habitual es servir este plato como comida principal, con una ensalada verde sencilla o pan para aprovechar la salsa. No hace falta añadir nata, harina ni tomate para conseguir un guiso sabroso.
Alérgenos y precauciones
Las patatas y verduras de esta receta no contienen los alérgenos de declaración obligatoria más habituales, pero el chorizo, el caldo preparado y la pulpa de pimiento comercial pueden contener ingredientes o trazas que varían según la marca. Revisa siempre las etiquetas, especialmente si hay intolerancia al gluten, sulfitos u otros alérgenos. Si necesitas una receta sin gluten, utiliza chorizo y caldo expresamente etiquetados como aptos.
Conservación y recalentado
Deja templar el guiso sin mantenerlo a temperatura ambiente más de dos horas y guárdalo en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos. Consúmelo preferiblemente en 2-3 días. Recalienta solo la porción que vayas a comer, hasta que esté bien caliente en el centro, añadiendo un poco de agua si ha espesado. Se puede congelar durante 1-2 meses, aunque la patata puede perder textura y quedar más harinosa al descongelarse. Descongela en la nevera y recalienta completamente.
Un guiso sencillo, económico y reconfortante en el que el chorizo, el pimiento choricero y la patata son los auténticos protagonistas.


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