Salmón en salsa cremosa de espinacas y tomates cherry: fácil y jugoso

Lomos de salmón dorados con salsa cremosa de espinacas y tomates cherry sobre plato de cerámica

Este salmón en salsa cremosa de espinacas y tomates cherry es una receta sencilla con presentación de restaurante. Primero se doran los lomos para conseguir una superficie sabrosa; después se terminan suavemente en una salsa de ajo, tomate y espinacas. El resultado es un plato jugoso, con una salsa que invita a acompañarlo con arroz, patatas o un buen trozo de pan.

Raciones: 4 personas · Preparación: 10 minutos · Cocción: 20–25 minutos · Tiempo total: 30–35 minutos · Dificultad: fácil.

Ingredientes para 4 personas

  • 4 lomos de salmón sin espinas, de unos 150–180 g cada uno
  • 250 g de tomates cherry
  • 150 g de espinacas frescas
  • 200 ml de nata para cocinar
  • 100 ml de caldo de verduras o de pescado, bajo en sal
  • 1 chalota o ½ cebolla pequeña
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de mostaza de Dijon (opcional)
  • 30 g de parmesano rallado (opcional; aporta más cuerpo y sal)
  • La ralladura fina de ½ limón y unas gotas de su zumo
  • Sal y pimienta negra al gusto
  • Perejil fresco o albahaca para terminar

Cómo hacer salmón en salsa cremosa paso a paso

1. Prepara el pescado y las verduras

Revisa que los lomos no tengan espinas y sécalos con papel de cocina para que se doren bien. Salpimienta ligeramente. Lava los tomates cherry y las espinacas, corta los tomates por la mitad y pica muy fina la chalota y los ajos. Ten los ingredientes preparados antes de encender el fuego: esta receta se cocina con rapidez.

2. Dora los lomos de salmón

Calienta una cucharada de aceite en una sartén amplia a fuego medio-alto. Coloca el salmón y dóralo unos 2–3 minutos por cada lado, según su grosor, sin moverlo constantemente. Debe coger color por fuera, pero aún no tiene que estar completamente hecho por dentro, porque terminará de cocinarse en la salsa. Retira los lomos a un plato limpio y resérvalos.

3. Haz el sofrito aromático

Baja el fuego a medio, añade la otra cucharada de aceite si hace falta y sofríe la chalota durante 2–3 minutos. Incorpora el ajo y remueve 30 segundos, procurando que no se queme. Agrega los tomates cherry y cocínalos 3–4 minutos, hasta que empiecen a ablandarse y a soltar su jugo.

4. Prepara la salsa cremosa

Vierte el caldo y rasca suavemente el fondo de la sartén para recuperar los jugos del salmón. Añade la nata y, si te apetece, la mostaza. Remueve y deja que la salsa hierva muy suavemente durante 2–3 minutos. Si utilizas parmesano, incorpóralo ahora poco a poco y mezcla hasta que se funda. No añadas demasiada sal antes de probar, porque el caldo y el queso ya pueden aportar bastante.

5. Añade las espinacas

Incorpora las espinacas en dos tandas y remueve hasta que pierdan volumen, aproximadamente 1–2 minutos. La salsa debe quedar cremosa, no excesivamente espesa. Si reduce demasiado, agrega un pequeño chorrito de agua o caldo.

6. Termina de cocinar el salmón en la salsa

Devuelve los lomos de salmón a la sartén junto con los jugos que hayan soltado. Cocina a fuego suave unos 3–6 minutos más, dependiendo del grosor, bañándolos con la salsa y sin dejar que hierva con fuerza. Para una cocción segura, comprueba con un termómetro que la parte más gruesa del pescado alcance 63 °C. Si los lomos son muy gruesos, necesitarán algo más de tiempo.

7. Ajusta y sirve

Apaga el fuego. Añade la ralladura de limón y unas gotas de zumo, prueba la salsa y ajusta de pimienta y sal. Termina con perejil o albahaca picados. Sirve inmediatamente, con la salsa por encima de cada lomo.

Trucos para que el salmón quede jugoso

  • Sécalo antes de dorarlo: así la superficie se carameliza en lugar de cocerse al vapor.
  • No lo termines en el primer dorado: el pescado continúa haciéndose cuando vuelve a la salsa.
  • Usa fuego suave con la nata: un hervor fuerte puede reducirla demasiado o estropear su textura.
  • El limón, al final: unas gotas equilibran la cremosidad sin dominar el plato.
  • Controla la temperatura interior: el tiempo exacto cambia según el grosor y la temperatura inicial del pescado.

Con qué acompañar el salmón

Esta salsa combina especialmente bien con arroz blanco, patatas cocidas, puré de patata o pasta corta. Para una comida más ligera, puedes servir el pescado con espárragos verdes o brócoli al vapor. Elige una guarnición sencilla para que destaque el sabor del salmón.

Variantes de la receta

Sin nata: sustituye la nata por una alternativa vegetal para cocinar que resista el calor; el sabor y la textura cambiarán ligeramente. Con champiñones: añade 150 g de champiñones laminados al sofrito y dóralos antes de incorporar los tomates. Con un toque picante: agrega una pizca de guindilla al ajo. Sin parmesano: la salsa queda igualmente cremosa; simplemente reduce un poco más si quieres que espese.

Conservación y recalentado

El salmón está mejor recién hecho. Si sobra, enfríalo sin demoras y guárdalo en un recipiente cerrado en la nevera a 4 °C o menos; consúmelo preferiblemente en 1–2 días. Recalienta la ración hasta que esté bien caliente en el centro, a fuego suave y con un chorrito de agua o caldo para que la salsa no se reseque. No dejes el plato a temperatura ambiente durante más de dos horas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar salmón congelado? Sí, pero descongélalo completamente en la nevera antes de cocinarlo y sécalo bien para conseguir un buen dorado.

¿Puedo sustituir las espinacas frescas por congeladas? Sí. Descongélalas, escúrrelas bien y añádelas a la salsa ya cocinadas, para evitar que suelten demasiada agua.

¿Cómo sé si la salsa está en su punto? Debe cubrir ligeramente el dorso de una cuchara, sin quedar como una crema demasiado densa. Si espesa de más, aligérala con un poco de caldo.

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