Un pequeño cambio de técnica puede mejorar mucho el resultado. Sigue estos consejos prácticos y adapta los tiempos a tus ingredientes y utensilios.
Prueba primero
Deja templar una cucharada para valorar mejor el nivel de sal antes de añadir nada.
Diluye la preparación
Si es posible, incorpora agua, caldo sin sal o tomate sin sal. Añade poco a poco y comprueba la consistencia.
Aumenta los ingredientes sin sal
Añade más verduras, legumbres o parte del ingrediente principal sin condimentar. Es una forma eficaz de repartir la sal entre más cantidad de comida.
Equilibrar no es eliminar
Un toque ácido puede suavizar la percepción de sal, pero no elimina el sodio. La patata tampoco absorbe selectivamente la sal: absorbe líquido como cualquier otro ingrediente.


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