Un pequeño cambio de técnica puede mejorar mucho el resultado. Sigue estos consejos prácticos y adapta los tiempos a tus ingredientes y utensilios.
Usa una olla espaciosa
La pasta necesita espacio y agua suficiente para moverse. Incorpórala cuando el agua hierva.
Remueve al principio
Remueve enseguida y durante los primeros minutos: es cuando los almidones superficiales favorecen que se pegue.
No añadas aceite al agua
No es necesario y puede dificultar que la salsa se adhiera después a la pasta.
Escurre en su punto y mezcla con la salsa
Comprueba el punto antes del tiempo indicado, reserva un poco del agua de cocción y mezcla la pasta con la salsa nada más escurrirla.


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