Los ñoquis de patata son pequeñas piezas de pasta italiana suaves y delicadas que se preparan con ingredientes sencillos. En esta versión los acompañamos con mantequilla ligeramente dorada, salvia y parmesano: una salsa aromática que realza la patata sin ocultar su sabor. La clave está en trabajar poco la masa y añadir solo la harina necesaria.
Raciones: 4 personas · Preparación: 35 minutos · Cocción: 35 minutos · Tiempo total aproximado: 70 minutos · Dificultad: media
Ingredientes
Para los ñoquis
- 800 g de patatas harinosas, de tamaño similar
- 200–230 g de harina de trigo común, más un poco para espolvorear
- 1 yema de huevo mediano
- 1 cucharadita rasa de sal fina
Para la mantequilla de salvia
- 60 g de mantequilla
- 12–15 hojas frescas de salvia
- 50 g de queso parmesano recién rallado
- Pimienta negra recién molida, al gusto
- Sal para el agua de cocción
Cómo hacer ñoquis caseros paso a paso
- Lava las patatas y cuécelas enteras, con piel, en agua con sal durante unos 25–35 minutos, según su tamaño. Estarán listas cuando un cuchillo entre hasta el centro sin resistencia. Cocerlas con piel ayuda a que absorban menos agua.
- Escurre bien las patatas, pélalas cuando puedas manipularlas sin quemarte y pásalas todavía calientes por un pasapurés o prensapatatas. Extiende el puré unos minutos sobre una superficie limpia para que pierda vapor y humedad. No utilices batidora: volvería la patata gomosa.
- Cuando el puré esté tibio, añade la sal, la yema y unos 200 g de harina. Mezcla suavemente con una rasqueta o con las manos hasta conseguir una masa cohesionada. Añade el resto de la harina solo si es imprescindible: debe poder trabajarse sin pegarse en exceso, pero seguir siendo blanda.
- Divide la masa en cuatro partes. Sobre una mesa ligeramente enharinada, forma cilindros de unos 2 cm de grosor y corta porciones de 2 cm. Si quieres las estrías tradicionales, desliza cada pieza suavemente sobre los dientes de un tenedor enharinado.
- Pon a hervir una olla grande de agua con sal. Mientras tanto, derrite la mantequilla en una sartén amplia a fuego medio. Añade la salvia y cocina entre 1 y 3 minutos, hasta que la mantequilla huela a avellana y las hojas estén ligeramente crujientes. Baja el fuego para evitar que se queme.
- Cuece los ñoquis en tandas, sin amontonarlos. Cuando suban a la superficie, espera unos 30–60 segundos y retíralos con una espumadera. Suelen necesitar unos 2–3 minutos en total, según el tamaño.
- Pasa los ñoquis directamente a la sartén con la mantequilla y la salvia. Añade una o dos cucharadas del agua de cocción y mueve la sartén con suavidad durante unos segundos para que la salsa los envuelva.
- Sirve inmediatamente con parmesano rallado y un toque de pimienta negra. Si lo deseas, reserva unas hojas de salvia crujientes para decorar.
Consejos para que queden tiernos
- Elige patatas harinosas o especiales para cocer: una patata muy húmeda exige más harina y produce ñoquis densos.
- No amases como si hicieras pan. Cuanto menos trabajes la masa, más ligera será la textura.
- Prueba primero un solo ñoqui en el agua. Si se deshace, incorpora una pequeña cantidad adicional de harina al resto de la masa.
- Ten la salsa preparada antes de cocerlos: los ñoquis recién hechos quedan mejor servidos al momento.
- Si no tienes salvia fresca, puedes acompañarlos con mantequilla y parmesano; el sabor será diferente, pero igualmente agradable.
¿Se pueden preparar con antelación?
Puedes formar los ñoquis, colocarlos separados en una bandeja enharinada y congelarlos. Cuando estén firmes, pásalos a una bolsa apta para congelación. Cuécelos directamente congelados en agua hirviendo, en tandas, sin descongelar. Si los vas a cocinar el mismo día, mantenlos en una bandeja ligeramente enharinada y evita apilarlos.
Una receta sencilla con resultado especial
La combinación de patata, mantequilla dorada y salvia demuestra que una receta no necesita muchos ingredientes para tener carácter. Con una masa suave y una cocción breve conseguirás unos ñoquis caseros delicados, perfectos para una comida de fin de semana.


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