El curry de coliflor y garbanzos con leche de coco convierte ingredientes cotidianos en un plato reconfortante, aromático y sin carne. La coliflor queda tierna, los garbanzos aportan cuerpo y la leche de coco envuelve todo con una salsa suave. Es una receta inspirada en los curris de verduras del sur de Asia, adaptada a una despensa habitual en España, sin pretender reproducir una preparación regional concreta.
No hace falta pasta de curry comercial ni ingredientes difíciles de encontrar. Con cebolla, ajo, jengibre y especias corrientes se consigue una base sabrosa. El secreto está en cocinar primero los aromáticos y despertar las especias brevemente en aceite antes de añadir líquido. Así el sabor resulta más redondo.
Tiempo, raciones y dificultad
- Raciones: 4 platos principales moderados, con arroz o pan si se desea.
- Preparación: 15 minutos para lavar, cortar y medir.
- Sofrito y especias: unos 12 minutos.
- Cocción del curry: 20 minutos, según el tamaño de la coliflor.
- Reposo: 3 minutos. Total aproximado: 50 minutos.
- Dificultad: fácil. Utensilios: cazuela con tapa, cuchillo, tabla y cuchara.
Ingredientes exactos para cuatro personas
- 1 coliflor mediana, unos 750 g de floretes y tallos tiernos limpios.
- 1 bote de garbanzos cocidos de 400 g, unos 240 g escurridos.
- 1 cebolla mediana (180 g), picada.
- 2 dientes de ajo (8 g), picados.
- 20 g de jengibre fresco pelado, rallado.
- 200 g de tomate triturado natural.
- 400 ml de leche de coco sin azúcar.
- 100 ml de caldo de verduras bajo en sal o agua.
- 30 ml de aceite de oliva suave o de girasol.
- 2 cucharaditas rasas de curry en polvo (6 g).
- 1 cucharadita de comino molido (2 g), ½ cucharadita de cúrcuma (1 g) y ½ de cilantro molido (1 g).
- ¼ de cucharadita de cayena, opcional, y ½ cucharadita de sal, ajustable al final.
- 15 ml de zumo de lima o limón y 10 g de cilantro o perejil fresco.
Para acompañar con arroz basmati, calcula 60 g de arroz seco por persona y cuécelo aparte según las instrucciones del fabricante, mientras hierve el curry. El arroz es opcional y no está incluido en los 50 minutos. Usa garbanzos ya cocidos: los secos necesitan remojo y cocción completa previa.
Cómo hacer curry de coliflor y garbanzos paso a paso
- Prepara las verduras. Separa la coliflor en ramilletes de unos 3 cm y corta los tallos tiernos en trozos pequeños para igualar los tiempos. Lava y escurre. Enjuaga los garbanzos de bote en un colador y pica cebolla, ajo y jengibre antes de encender el fuego.
- Pocha la cebolla. Calienta el aceite en una cazuela ancha a fuego medio. Incorpora la cebolla y una pizca de sal; remueve 8-10 minutos hasta que esté blanda y translúcida. No busques un tostado oscuro: si se pega, baja el fuego y añade una cucharada de agua.
- Añade ajo y jengibre. Incorpóralos al sofrito y cocina un minuto, removiendo. Deben desprender aroma sin dorarse demasiado; el ajo quemado deja amargor que después no desaparece con el coco.
- Activa las especias. Agrega curry, comino, cúrcuma, cilantro molido y, si te gusta, cayena. Remueve 30 segundos a fuego moderado. Las especias molidas se queman rápidamente: ten preparado el tomate para incorporarlo enseguida.
- Concentra el tomate. Vierte el tomate triturado y cocina 2-3 minutos. Debe perder algo de agua y adquirir un color más intenso. Raspa suavemente el fondo de la cazuela para recuperar los sabores.
- Cuece la coliflor. Añade leche de coco, caldo y ramilletes. Remueve, lleva a un hervor suave y tapa parcialmente. Cocina 12-15 minutos a fuego medio-bajo. Pincha un tallo grueso: debe empezar a ceder, pero conservar firmeza.
- Incorpora los garbanzos. Añádelos escurridos y deja hervir suavemente 5-7 minutos, sin tapa si quieres una salsa más espesa. Prueba la coliflor y corrige la sal. Si queda muy líquido, aplasta dos cucharadas de garbanzos contra la pared de la cazuela.
- Termina y sirve. Apaga el fuego, añade el zumo de lima y deja reposar 3 minutos. Espolvorea cilantro o perejil. Sirve caliente, solo o con arroz recién hecho, y ofrece una rodaja de lima para ajustar la acidez.
Trucos para una salsa cremosa y una coliflor en su punto
El tamaño de los ramilletes importa más que el reloj: si unos son diminutos y otros enormes, los pequeños se desharán antes de que los grandes estén tiernos. Mantén un hervor tranquilo, no una ebullición fuerte, para conservar la textura y evitar que la salsa se reduzca demasiado. La leche de coco entera da una consistencia más sedosa; una versión ligera puede necesitar unos minutos adicionales de reducción.
Para espesar sin harina, tritura ligeramente algunos garbanzos con el dorso de la cuchara. Para aligerar, añade caldo caliente de 30 en 30 ml. No pongas toda la sal al principio: el caldo y los garbanzos en conserva pueden contenerla. Añade el cítrico al apagar el fuego para conservar su frescor.
Variantes fáciles y acompañamientos
Sustituye unos 200 g de coliflor por brócoli e incorpóralo durante los últimos 8-10 minutos. También puedes añadir 100 g de espinacas frescas al final, hasta que se ablanden. Para una versión suave, elimina la cayena; para más intensidad, añade un poco de garam masala antes de servir. No necesitas nata ni mantequilla.
Un arroz basmati sencillo, pan plano o una ensalada de pepino combinan muy bien. Para otros platos vegetales, prueba nuestro hummus casero de garbanzos, la sopa minestrone con verduras o las espinacas a la catalana. Son preparaciones diferentes que permiten variar las legumbres y las verduras del menú semanal.
Conservación, recalentado y seguridad alimentaria
Reparte las sobras en recipientes limpios y poco profundos para enfriarlas rápidamente. Refrigera cuanto antes y siempre antes de que transcurran dos horas a temperatura ambiente. Conserva el curry tapado a 1-4 °C y consúmelo preferiblemente en un máximo de dos días. Recalienta solo la ración que vayas a comer hasta alcanzar al menos 70 °C en el centro, removiendo para distribuir el calor. No vuelvas a refrigerar las sobras recalentadas.
Puedes congelar el curry por raciones, una vez enfriado correctamente, unos dos o tres meses como referencia de calidad; la coliflor quedará algo más blanda. Descongela en la nevera y calienta bien. Si lo acompañas de arroz, enfría el arroz cocido con rapidez y consúmelo preferiblemente al día siguiente: dejarlo horas a temperatura ambiente entraña riesgos que no siempre desaparecen al recalentarlo. Mantén utensilios y superficies limpios y descarta envases hinchados o deteriorados.
Alérgenos y adaptaciones
Con los ingredientes simples indicados y sin acompañamientos, la receta no incorpora deliberadamente ninguno de los 14 alérgenos de declaración obligatoria en la UE. Revisa, no obstante, las etiquetas del curry en polvo, caldo y leche de coco: algunas mezclas contienen ingredientes alergénicos o advertencias de trazas. La leche de coco no es leche de vaca, por lo que puede servir para dietas sin lácteos. Para una dieta sin gluten, utiliza especias y caldo adecuados y comprueba el riesgo de contaminación cruzada.
Fuentes fiables consultadas
- BBC Good Food: curry de coliflor y garbanzos, para la técnica del sofrito y la cocción.
- BBC Good Food / Tom Kerridge: curry de coliflor, garbanzos y coco, para contrastar proporciones.
- Serious Eats: especias molidas en aceite, para el tostado breve.
- AESAN: prevención de intoxicaciones alimentarias y Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria: sobras, para conservación y temperaturas.
- Comunidad de Madrid: aprovechar restos de comidas, para precauciones con arroz cocido.


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