El pudin de pan y manzana es uno de esos postres que convierten algo tan cotidiano como el pan del día anterior en una merienda especial. Por dentro queda tierno y húmedo, con pequeños trozos de fruta; por fuera, el caramelo aporta brillo y un ligero contraste tostado. No necesita ingredientes difíciles ni técnicas de pastelería avanzadas, pero sí conviene respetar el remojo del pan, la proporción de huevos y leche y una cocción suave.
Esta versión se prepara en un molde rectangular al baño María, una técnica que reparte el calor de manera progresiva y ayuda a evitar los bordes resecos. La manzana se saltea brevemente antes de incorporarla para que suelte parte del agua y conserve el aroma. Es una receta de aprovechamiento, pero utiliza únicamente pan que esté seco por el paso de los días y se haya conservado bien: nunca pan con moho.
Ficha de la receta
- Raciones: 8 porciones moderadas.
- Dificultad: fácil.
- Preparación y caramelo: 25 minutos.
- Remojo del pan: 10 minutos.
- Horneado: 45-55 minutos, según el molde y el horno.
- Enfriado: unos 30 minutos, más 2 horas de nevera.
- Tiempo total aproximado: 3 horas y 50 minutos a 4 horas, contando el reposo en frío.
- Material: molde tipo plum cake de unos 22 × 11 cm, fuente profunda para el baño María y, preferiblemente, termómetro de cocina.
Ingredientes exactos para 8 raciones
- 160 g de pan del día anterior, sin moho, cortado en dados de 2 cm.
- 500 ml de leche entera o semidesnatada.
- 3 huevos tamaño L.
- 2 manzanas medianas, unos 300 g una vez peladas y descorazonadas.
- 70 g de azúcar para la mezcla del pudin.
- 60 g de azúcar y 2 cucharadas de agua para el caramelo.
- 15 g de mantequilla para saltear la manzana.
- 1 cucharadita rasa de canela molida.
- 1 cucharadita de extracto de vainilla, opcional.
- Ralladura fina de medio limón lavado, solo la parte amarilla.
- Una pizca pequeña de sal.
La cantidad de pan importa: con bastante más de 160 g el resultado será compacto y seco; con mucho menos perderá estructura y recordará más a un flan. Puedes utilizar pan de barra, hogaza o pan de molde sin rellenos, siempre que no esté deteriorado. La leche entera da una sensación más cremosa, aunque la semidesnatada también funciona.
Cómo hacer pudin de pan y manzana paso a paso
- 1. Prepara el horno y el molde. Precalienta a 170 °C, calor arriba y abajo, sin ventilador. Coloca una rejilla en la parte media-baja. Comprueba que el molde cabe dentro de una fuente más grande, dejando espacio para el agua caliente del baño María.
- 2. Haz el caramelo con cuidado. Pon 60 g de azúcar y dos cucharadas de agua en un cazo pequeño. Calienta a fuego medio sin remover con una cuchara hasta obtener un tono ámbar claro. Viértelo en el fondo del molde y muévelo con manoplas para repartirlo. El caramelo alcanza temperaturas muy altas: no lo toques ni lo pruebes caliente.
- 3. Aromatiza la leche. Calienta los 500 ml de leche con la canela, la vainilla y la ralladura de limón hasta que esté templada, sin necesidad de hervir. Retira del fuego. El aroma debe resultar suave y equilibrado, sin tapar el sabor de la fruta.
- 4. Remoja el pan. Coloca los 160 g de pan en un cuenco amplio y vierte encima la leche templada. Déjalo unos 10 minutos, removiendo una vez para humedecer todos los trozos. Aplasta ligeramente con un tenedor, pero conserva algo de textura; no es imprescindible triturarlo.
- 5. Saltea las manzanas. Pela, descorazona y corta la fruta en dados de aproximadamente 1 cm. Funde la mantequilla en una sartén y cocínala durante 4-5 minutos a fuego medio, hasta que se ablande un poco sin deshacerse. Deja que pierda el calor intenso antes de mezclarla con los huevos.
- 6. Incorpora los huevos. Bate los tres huevos con los 70 g de azúcar y la pizca de sal, sin buscar espuma. Añade el pan con la leche cuando esté tibio, mezcla suavemente y agrega la manzana salteada. Reparte bien la fruta para que todas las porciones tengan tropezones.
- 7. Monta el baño María. Vierte la mezcla en el molde caramelizado. Ponlo dentro de la fuente grande y, con el conjunto ya cerca del horno, añade agua caliente a la fuente exterior hasta alcanzar aproximadamente la mitad de la altura del molde. Evita que entre agua en el pudin.
- 8. Hornea hasta cuajar. Cocina entre 45 y 55 minutos. Comprueba a partir del minuto 45: el centro debe estar cuajado, aunque puede temblar ligeramente. Para mayor seguridad, mide al menos 71 °C en el centro con una sonda limpia. Si la superficie se dora demasiado pronto, cúbrela holgadamente con papel de aluminio sin tocar la mezcla.
- 9. Enfría, desmolda y sirve. Retira el molde del baño María con guantes y déjalo templar unos 30 minutos. Refrigera después, bien protegido, durante al menos 2 horas. Pasa un cuchillo fino por el borde y vuelca sobre una fuente con borde para recoger el caramelo. Sirve frío o ligeramente atemperado justo antes de comer.
Trucos para que quede jugoso y no se rompa
La clave es no intentar acelerar la cocción subiendo el horno a 200 °C: el exterior puede endurecerse antes de que el centro cuaje. El baño María, el molde adecuado y la temperatura moderada producen una textura más uniforme. Si utilizas un molde más ancho y bajo, revisa antes el punto; si es alto y estrecho, probablemente necesite unos minutos adicionales.
No desmoldes en caliente. Durante el enfriado la mezcla termina de asentarse y las rebanadas de pan hidratadas mantienen mejor la forma. Para un acabado más fino puedes triturar parte del pan remojado, pero deja los dados de manzana enteros: aportan una textura agradable y distinguen este postre de un flan convencional.
Variantes que funcionan
Para un pudin con pasas, añade 35 g de pasas hidratadas y bien escurridas junto con la manzana. Si te gusta el contraste crujiente, incorpora 25 g de nueces troceadas, teniendo en cuenta el alérgeno adicional. También puedes sustituir una de las manzanas por una pera firme; en ese caso, reduce un poco el salteado porque suele ablandarse antes.
Si aprovechas restos de brioche o sobaos en lugar de pan corriente, reduce el azúcar de la mezcla a unos 40 g, ya que esa bollería suele estar endulzada. Para una versión menos dulce, prescinde del caramelo y engrasa el molde con una pequeña cantidad de mantequilla; la superficie será más rústica y el desmoldado requerirá más cuidado.
Conservación y seguridad alimentaria
Este postre contiene huevo y leche, por lo que debe refrigerarse una vez haya perdido el calor inicial. Guárdalo tapado a 4 °C o menos, sin dejarlo a temperatura ambiente más de dos horas. Como criterio prudente para una preparación casera, consúmelo en 2-3 días. No utilices huevos con cáscara rota ni pruebes la mezcla cruda; lava las manos y los utensilios tras manipularlos.
La referencia de la FDA para preparaciones con huevo es alcanzar 71 °C en el centro. El tiempo de horno es orientativo y no sustituye esa comprobación. La congelación es posible en porciones, aunque puede alterar la textura y hacer que el pudin suelte agua al descongelar; por eso resulta preferible prepararlo para consumirlo en pocos días.
Alérgenos y adaptaciones
La receta contiene gluten (si el pan es de trigo), huevo y leche. Comprueba siempre las etiquetas del pan, la vainilla y cualquier ingrediente de sustitución. Si empleas pan certificado sin gluten y bebida vegetal, la textura puede cambiar; además, la sustitución de la leche no elimina el alérgeno huevo. Las nueces de la variante añaden frutos de cáscara.
Otras recetas que te pueden gustar
Si te gustan los postres de cuchara, prueba nuestro flan de huevo casero. Para seguir aprovechando la fruta, tienes la tarta de manzana con hojaldre y crema pastelera. Y para una merienda clásica, puedes preparar el bizcocho de yogur esponjoso.
Fuentes consultadas
- Canal Cocina, «Budín de pan y manzanas»: ingredientes, remojo y tratamiento de la manzana.
- Hogarmania, «Pudin de frutas y pan»: técnica de baño María y cocción.
- FDA, «What You Need to Know About Egg Safety»: cocción de platos con huevo y refrigeración.
- Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria, tratamiento térmico: enfriamiento y conservación tras la cocción.


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