Este guiso de alubias blancas con calabaza y espinacas es una receta de cuchara vegetal, suave y aromática, con una salsa melosa sin harina ni nata. La calabaza aporta dulzor, las espinacas equilibran el plato y las alubias lo convierten en una comida reconfortante. Resulta ideal para los días frescos y para aprovechar las verduras de temporada.
Usaremos alubias ya cocidas para ahorrar el remojo y las largas cocciones de la legumbre seca. La clave está en preparar un sofrito sabroso, cocer primero la calabaza y añadir las espinacas al final. Así las alubias permanecen enteras, la calabaza conserva su forma y las hojas no pierden su textura.
Tiempo, raciones y dificultad
- Raciones: 4 platos principales.
- Preparación: 15 minutos.
- Sofrito: 12-15 minutos.
- Cocción: 18-22 minutos.
- Reposo: 5 minutos.
- Tiempo total: aproximadamente 50-55 minutos.
- Dificultad: fácil.
- Material: cazuela con tapa, tabla, cuchillo, colador y cuchara.
Ingredientes para cuatro personas
- 700 g de alubias blancas cocidas y escurridas.
- 450 g de calabaza pelada, sin semillas.
- 150 g de espinacas frescas.
- 1 cebolla mediana (140 g).
- 1 puerro pequeño, solo la parte blanca (100 g).
- 1 zanahoria (120 g).
- 2 dientes de ajo (8 g).
- 180 g de tomate triturado natural.
- 600 ml de caldo de verduras bajo en sal.
- 35 ml de aceite de oliva virgen extra.
- 1 cucharadita rasa de pimentón dulce (4 g).
- Media cucharadita de comino molido (2 g).
- 1 hoja de laurel.
- Sal y pimienta negra al gusto.
- Opcional: perejil fresco y unas gotas de limón.
Pesa las alubias una vez escurridas: el peso total del tarro incluye el líquido de conservación. Si utilizas legumbre seca, debes remojarla y cocerla previamente hasta que esté tierna; los tiempos indicados aquí solo sirven para alubias ya cocidas. También puedes sustituir el caldo por agua y reforzar ligeramente el sofrito.
Elaboración paso a paso
- 1. Lava y corta las verduras. Lava bien las espinacas y escúrrelas. Corta la calabaza en dados regulares de unos 2 cm y la zanahoria en medias lunas finas. Pica la cebolla, el puerro y el ajo. Trabaja con utensilios limpios y prepara todos los ingredientes antes de encender el fuego.
- 2. Escurre las alubias. Colócalas en un colador, enjuágalas suavemente bajo agua fría y déjalas escurrir. No las remuevas con fuerza porque pueden romperse. Comprueba antes que los tarros estén en buen estado y que sus tapas no estén abombadas.
- 3. Haz el sofrito. Calienta el aceite en una cazuela a fuego medio. Añade cebolla, puerro y zanahoria con una pizca de sal. Cocina de 9 a 11 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que las verduras estén blandas y ligeramente dulces, sin tostarse demasiado.
- 4. Añade tomate y especias. Incorpora el ajo y cocina un minuto. Agrega el tomate triturado y deja reducir unos 4 minutos. Baja el fuego, añade pimentón y comino y remueve unos segundos. No quemes el pimentón: un exceso de calor le aporta amargor.
- 5. Cocina la calabaza. Añade la calabaza, el laurel y los 600 ml de caldo. Lleva a un hervor suave y cocina parcialmente tapado entre 12 y 15 minutos. Pincha un dado: debe estar casi tierno, pero mantener su forma. Añade un poco de agua caliente si el caldo reduce demasiado.
- 6. Incorpora las alubias. Vierte la legumbre escurrida y mezcla con cuidado. Cocina a fuego suave entre 5 y 7 minutos para que absorba los sabores. Evita los hervores violentos y no remuevas en exceso. Prueba el caldo antes de rectificar de sal.
- 7. Espesa de forma natural. Si quieres un caldo más ligado, retira un cucharón de alubias con un poco de líquido y aplástalo con un tenedor. Devuelve esta pasta a la cazuela. Es suficiente para dar cuerpo a la salsa sin utilizar harina ni triturar todo el guiso.
- 8. Añade las espinacas. Incorpora las hojas en dos tandas y cocina unos 2-3 minutos, hasta que se ablanden. Si usas espinacas congeladas, sigue las indicaciones del envase y ten en cuenta el agua que desprenden. Ajusta la sal y la pimienta y retira el laurel.
- 9. Deja reposar y sirve. Apaga el fuego, tapa la cazuela y espera cinco minutos. Reparte en platos hondos y añade perejil picado o unas gotas de limón si te apetece. El guiso debe quedar jugoso, con las alubias enteras y la calabaza tierna.
Trucos para un caldo meloso y unas alubias enteras
Elige conservas con alubias tiernas, pero no deshechas. Como ya están cocidas, solo necesitan calentarse y tomar sabor. Si las hierves demasiado, se abrirán. Para espesar la salsa, aplasta unas pocas alubias o dos dados de calabaza y vuelve a mezclarlos con el caldo. Es mejor hacerlo al final, cuando ya conoces la textura real del guiso.
El tamaño de los dados de calabaza importa: los pequeños se deshacen antes y los grandes tardan más. Comprueba su punto con un cuchillo en lugar de fiarte únicamente del reloj. También puedes preparar el sofrito con antelación y guardarlo bien refrigerado, lo que acorta el trabajo el día que quieras comer el guiso.
Variantes de la receta
Para un sabor ahumado, sustituye una parte del pimentón dulce por pimentón de la Vera. Si prefieres un toque picante, añade una pizca de guindilla. Las acelgas tiernas pueden reemplazar las espinacas, pero sus pencas necesitan más tiempo. También puedes usar boniato en lugar de calabaza y ajustar la cocción según la firmeza de los dados.
Si te gusta una consistencia más caldosa, añade 100-150 ml de caldo al final. Esta versión es vegetal siempre que el caldo lo sea; no incluye bacalao, embutidos ni lácteos. Para una comida más abundante, acompaña una ración con una rebanada de pan integral tostado.
Conservación y seguridad alimentaria
No dejes las sobras durante horas a temperatura ambiente. Reparte el guiso en recipientes limpios, tapados y poco profundos, y refrigera lo antes posible, siempre antes de dos horas. Mantén el frigorífico entre 1 y 4 °C. Consume las sobras dentro de los dos días siguientes o congélalas por raciones si no vas a utilizarlas en ese plazo.
Recalienta solo la cantidad que vayas a comer hasta que alcance al menos 70 °C en el centro, removiendo para repartir el calor. No vuelvas a refrigerar sobras ya recalentadas. Estas recomendaciones proceden de la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria y son especialmente importantes en platos preparados con antelación.
Alérgenos
La receta no contiene intencionadamente huevo, leche, pescado, marisco ni frutos secos. Sin embargo, comprueba las etiquetas del caldo y las conservas si cocinas para personas con alergias o celiaquía: algunos caldos contienen apio, un alérgeno de declaración obligatoria, o ingredientes con gluten. Evita la contaminación cruzada y utiliza productos adecuados a cada necesidad.
Más recetas para disfrutar de las legumbres
Puedes seguir con nuestros judiones de La Granja con setas y verduras. Si te sobra calabaza, prepara una crema de calabaza asada. Para una versión tradicional con pescado, consulta el potaje de garbanzos con bacalao y espinacas.
Fuentes consultadas
- Damián Serrano, Potaje de alubias blancas con calabaza: técnica y orden de cocción.
- Alubias blancas con verduras, Comer con Sentido Común: proporciones orientativas y sofrito vegetal.
- Con este calor, ¿aprovechas las sobras de forma segura?, Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria, 7 de agosto de 2026: conservación y recalentamiento.


Deja una respuesta