El potaje de garbanzos con bacalao y espinacas es uno de esos platos de cuchara que saben a cocina de casa. Esta versión tradicional, inspirada en el potaje de vigilia, queda reconfortante y sabrosa sin complicaciones, usando garbanzos ya cocidos y bacalao desalado.
Raciones: 4 personas · Preparación: 15 minutos · Cocción: 35–40 minutos · Dificultad: fácil.
Ingredientes para 4 personas
- 500 g de garbanzos cocidos, escurridos
- 400 g de bacalao desalado, sin espinas, en trozos
- 200 g de espinacas frescas, lavadas
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 200 g de tomate triturado
- 600 ml de caldo de verduras o agua (aproximadamente)
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 hoja de laurel
- 2 huevos (opcional, para servir)
- Sal y pimienta al gusto, comprobando primero el punto de sal del bacalao
Cómo hacer potaje de garbanzos con bacalao y espinacas paso a paso
1. Prepara los ingredientes
Escurre y enjuaga los garbanzos si son de conserva. Pica la cebolla y el ajo; lava las espinacas y corta el bacalao desalado en trozos medianos. Si utilizas bacalao en salazón, desálalo previamente en frío según el grosor, cambiando el agua.
2. Haz un buen sofrito
Calienta el aceite en una cazuela amplia. Pocha la cebolla unos 8 minutos a fuego medio-bajo. Incorpora el ajo y cocina un minuto más. Añade el tomate triturado y déjalo reducir 8–10 minutos. Aparta unos segundos la cazuela del fuego para incorporar el pimentón sin que se queme.
3. Añade los garbanzos
Incorpora los garbanzos, la hoja de laurel y el caldo o agua. Lleva a un hervor suave y cocina 10–12 minutos para integrar sabores. Si quieres un caldo más espeso, aplasta un par de cucharadas de garbanzos y devuélvelos a la cazuela.
4. Incorpora las espinacas y el bacalao
Añade las espinacas y remueve hasta que reduzcan su volumen, unos 2 minutos. Introduce los trozos de bacalao y cocina a fuego suave unos 5–7 minutos, según su grosor, hasta que el pescado esté opaco y se separe fácilmente en lascas. Evita hervirlo con fuerza para que no se reseque ni se deshaga.
5. Ajusta y sirve
Retira el laurel y prueba el caldo antes de añadir sal: el bacalao puede aportar suficiente. Deja reposar el potaje cinco minutos. Si te gusta la presentación tradicional, sirve con medio huevo duro por persona (cuece dos huevos aparte unos 10 minutos).
Trucos para que quede como el de la abuela
- Un sofrito sin prisas: deja reducir bien el tomate para concentrar el sabor.
- Guiso cremoso sin harina: machaca parte de los garbanzos para espesar de manera natural.
- El bacalao, al final: añádelo cuando los garbanzos ya estén tiernos para evitar una cocción excesiva.
- Mejor con reposo: unos minutos fuera del fuego ayudan a integrar los sabores.
- Si partes de garbanzos secos: necesitarás remojarlos al menos ocho horas y cocerlos hasta que estén tiernos antes de incorporarlos a esta receta.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar espinacas congeladas? Sí. Descongélalas y escúrrelas si tienen mucha agua antes de incorporarlas al guiso.
¿Se puede preparar de un día para otro? Sí. Enfría el guiso con rapidez, guárdalo tapado en la nevera y consúmelo preferiblemente en 1–2 días; recalienta bien antes de servir.
¿El potaje de vigilia lleva huevo? Es un acompañamiento habitual, pero opcional: cada casa tiene su versión.
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Fotografía: PEPE GADEIRAS, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Imagen reutilizada sin modificaciones.


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