El estofado de ternera con patatas es uno de los guisos de cuchara más reconfortantes de la cocina casera. La carne se cocina lentamente con cebolla, zanahoria, tomate y vino tinto hasta quedar tierna, mientras las patatas absorben una salsa sabrosa y ligeramente espesa.
La clave no está en añadir muchos ingredientes, sino en dorar la carne por tandas, preparar un buen sofrito y mantener un hervor suave. Es una receta ideal para los días frescos y para dejar hecha con antelación: los sabores se asientan después del reposo.
Raciones y tiempos
Raciones: 4 personas. Preparación: 25 minutos. Cocción: entre 2 horas y 5 minutos y 2 horas y 40 minutos, según el corte y la terneza de la carne. Reposo: 10 minutos. Tiempo total aproximado: de 2 horas y 40 minutos a 3 horas y 15 minutos. Dificultad: fácil, con cocción lenta.
Ingredientes para 4 personas
- 800 g de aguja o morcillo de ternera, en dados de unos 3–4 cm.
- 600 g de patatas para guisar (peso sin pelar).
- 2 zanahorias medianas (unos 200 g).
- 1 cebolla grande (unos 180 g).
- ½ pimiento rojo (unos 100 g).
- 2 dientes de ajo.
- 150 g de tomate triturado natural.
- 150 ml de vino tinto seco.
- 450–600 ml de caldo de carne bajo en sal, aproximadamente, o agua.
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (unos 45 ml).
- 1 hoja de laurel.
- 1 cucharadita rasa de pimentón dulce.
- Sal y pimienta negra recién molida, al gusto.
- Opcional: 100 g de guisantes, frescos o congelados, para añadir al final.
Cómo hacer estofado de ternera con patatas paso a paso
1. Prepara la carne y las verduras
Seca los dados de ternera con papel de cocina para que se doren bien. Retira únicamente los nervios muy duros y salpimienta ligeramente. Pela la cebolla y los ajos; pícalos finos. Corta el pimiento en dados y las zanahorias en rodajas gruesas. Reserva las patatas sin pelar hasta más adelante para que no se oscurezcan.
2. Dora la ternera por tandas
Calienta el aceite en una cazuela amplia de fondo grueso a fuego medio-alto. Añade la carne en dos o tres tandas, sin amontonarla, y dórala durante unos 8–10 minutos en total, girando los trozos. No hace falta cocinarla por dentro todavía. Retírala a un plato y conserva los jugos que suelte.
3. Prepara el sofrito
Baja a fuego medio. En la misma cazuela, incorpora la cebolla, el pimiento y la zanahoria. Sofríe 10–12 minutos, removiendo y añadiendo una cucharada de agua si el fondo empieza a pegarse. Agrega el ajo y cocina 1 minuto más, sin dejar que se queme.
4. Añade el tomate y el pimentón
Incorpora el tomate triturado y cocina unos 4 minutos, hasta que pierda parte de su agua. Aparta la cazuela unos segundos del fuego, añade el pimentón y remueve rápidamente para evitar que se queme y amargue.
5. Desglasa con vino
Vierte el vino tinto y rasca suavemente el fondo de la cazuela con una cuchara de madera para recuperar los jugos dorados. Deja que hierva suavemente unos 3 minutos. Si prefieres cocinar sin vino, sustitúyelo por la misma cantidad de caldo; el resultado tendrá un sabor algo diferente.
6. Cocina la carne a fuego lento
Devuelve la ternera y sus jugos a la cazuela. Añade el laurel y unos 450 ml de caldo caliente, suficiente para cubrir casi toda la carne. Lleva a un hervor suave, tapa dejando una pequeña abertura y cocina a fuego bajo entre 75 y 100 minutos, removiendo de vez en cuando. Añade más caldo caliente si es necesario. La carne debe empezar a estar tierna antes de incorporar las patatas; si sigue dura, prolonga esta fase.
7. Incorpora las patatas
Pela las patatas y córtalas en trozos medianos chascándolas: introduce el cuchillo y rompe el final de cada trozo. Así liberarán parte del almidón y ayudarán a ligar la salsa. Incorpóralas al guiso, comprueba el líquido y cocina tapado a fuego suave unos 25–30 minutos, hasta que patatas y carne estén tiernas. Si utilizas guisantes, añádelos durante los últimos 8–10 minutos.
8. Ajusta la salsa y deja reposar
Retira el laurel, prueba y corrige de sal y pimienta. Si la salsa está demasiado líquida, destapa la cazuela y deja reducir unos minutos; también puedes aplastar dos o tres trozos de patata contra el borde para espesarla de forma natural. Apaga el fuego y deja reposar 10 minutos antes de servir.
Consejos para que la carne quede tierna y la salsa sabrosa
- Elige un corte adecuado: aguja o morcillo tienen tejido conjuntivo que se ablanda con una cocción prolongada. Un corte muy magro puede quedar más seco.
- No hiervas a borbotones: un hervor suave ayuda a que la carne quede melosa y evita que las patatas se rompan antes de tiempo.
- Adapta el tiempo a la carne: si después de 100 minutos aún ofrece resistencia, continúa la cocción antes de añadir las patatas.
- Controla el caldo: es mejor añadirlo poco a poco que acabar con un guiso aguado; el líquido debe permitir que la carne se cocine sin resecarse.
- No remuevas bruscamente al final: mueve la cazuela con suavidad para conservar los trozos de patata enteros.
Variantes y acompañamientos
Puedes añadir unos champiñones salteados durante los últimos 15 minutos, sustituir parte de la zanahoria por guisantes o incorporar una pizca de tomillo. Para una salsa más suave, utiliza caldo de verduras y prescinde del vino. Acompáñalo con una ensalada verde sencilla y pan para aprovechar la salsa; el plato ya lleva patatas, así que no necesita otra guarnición contundente.
Conservación y seguridad alimentaria
Manipula la ternera cruda con utensilios separados de los alimentos listos para consumir y lávate las manos y las superficies después de prepararla. Cocina el guiso hasta que la carne esté completamente hecha y tierna. No dejes el estofado a temperatura ambiente más de 2 horas tras cocinarlo: repártelo en recipientes poco profundos y refrigéralo cuanto antes, a 4 °C o menos.
En la nevera, consume las sobras preferentemente en 3 días (las guías de seguridad alimentaria admiten 3–4 días para sobras bien refrigeradas). Para recalentarlo, añade un poco de caldo y calienta uniformemente hasta alcanzar 74 °C en el centro. Puedes congelarlo en raciones durante unos 2–3 meses para conservar buena calidad, aunque la patata puede cambiar de textura; descongela en la nevera y recalienta por completo.
Alérgenos
La preparación básica no incluye los principales alérgenos de declaración obligatoria, pero el caldo comercial puede contener apio, gluten u otros ingredientes. Revisa su etiqueta y la del tomate envasado si cocinas para personas con alergias o intolerancias.
Otras recetas que te pueden gustar
Si te gustan los platos de cuchara, prueba también nuestro cocido madrileño tradicional, las patatas a la riojana o las carrilleras de cerdo al vino tinto.
Fuentes de consulta
Para contrastar los tiempos y la técnica de cocción lenta se han consultado la receta de estofado de ternera con patatas de GialloZafferano y la preparación de guiso de ternera tradicional de Yolanda Nutricionista. Las pautas de manipulación, refrigeración y recalentado se han contrastado con el Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria del USDA y FoodSafety.gov. Consulta realizada el 27 de octubre de 2026. Texto, cantidades y elaboración redactados originalmente para Sabores con Alma.


Deja una respuesta