La sopa de farigola, también llamada sopa de tomillo, es una receta tradicional catalana que demuestra cómo una despensa sencilla puede dar lugar a un plato lleno de sabor. Con pan del día anterior, ajo, aceite de oliva y tomillo se consigue un caldo aromático, económico y reconfortante. Esta versión incorpora huevo duro para convertirla en una cena ligera o un primer plato más completo.
La clave está en equilibrar el aroma del tomillo y la cantidad de pan. Algunas familias dejan las rebanadas enteras; otras desmenuzan el pan o trituran la sopa hasta convertirla en una crema. Aquí proponemos una textura intermedia, con caldo ligero y pan tierno, y explicamos cómo modificarla sin perder la esencia de la receta.
Tiempo, raciones y dificultad
Raciones: 4. Dificultad: fácil. Preparación: 10 minutos; tostado del pan: 5 minutos; sofrito e infusión del caldo: 12 minutos; cocción del pan: 6–8 minutos. Los huevos se cuecen durante 10–11 minutos en paralelo con el caldo. Tiempo total aproximado: 35 minutos, incluido el montaje. Utensilios: cazuela, cazo, colador, cuchillo y tostadora o sartén.
Ingredientes exactos para cuatro personas
- 1,1 litros de agua potable o caldo vegetal suave, preferiblemente bajo en sal.
- 120 g de pan rústico o de payés del día anterior, en rebanadas.
- 4 huevos medianos, uno por persona.
- 3 dientes de ajo pelados y ligeramente aplastados.
- 40 ml de aceite de oliva virgen extra.
- 5–6 ramitas de tomillo fresco culinario o 2 cucharaditas rasas de tomillo seco.
- 4 g de sal fina como punto de partida si se usa agua; menos con caldo ya salado.
- Una pizca de pimienta negra recién molida, opcional.
Cómo preparar sopa de farigola paso a paso
- Prepara los ingredientes. Lava y seca el tomillo fresco, descartando las ramas dañadas. Pela y aplasta ligeramente los ajos. Corta el pan en rebanadas de unos 1,5 cm. Si utilizas tomillo seco, prepara un colador fino para retirar después las hojas.
- Cuece los huevos. Ponlos en un cazo cubiertos de agua y, cuando hierva suavemente, cuenta unos 10–11 minutos, ajustando según su tamaño. La clara y la yema deben quedar firmes. Enfríalos bajo agua corriente, pélalos con las manos limpias y reserva.
- Tuesta el pan. Mientras se cuecen los huevos, dora las rebanadas unos 4–5 minutos en una tostadora o sartén. No deben quemarse. El tostado ayuda a que mantengan algo de estructura cuando se incorporen al caldo.
- Dora suavemente el ajo. Calienta el aceite en una cazuela a fuego medio-bajo. Añade los dientes de ajo aplastados y cocínalos unos 2 minutos, hasta que desprendan aroma. Evita que se oscurezcan demasiado porque el ajo quemado amarga.
- Infusiona el tomillo. Vierte con cuidado el agua o caldo y lleva a un hervor suave. Incorpora las ramitas de tomillo y mantén la cocción unos 8–10 minutos. La infusión debe ser aromática, sin necesidad de hervir violentamente.
- Cuela el caldo. Retira el tomillo y pasa el líquido por un colador fino para eliminar restos de tallos. Puedes retirar también el ajo o machacar una pequeña parte y devolverla al caldo para intensificar el sabor. Prueba y ajusta la sal.
- Añade el pan. Devuelve el caldo a la cazuela, introduce las rebanadas tostadas y cocina a fuego suave 6–8 minutos. Remueve con delicadeza para una sopa rústica o utiliza unas varillas para deshacer parcialmente la miga.
- Ajusta la consistencia. Si la sopa ha espesado demasiado, agrega entre 50 y 100 ml de agua caliente. Si prefieres una textura más densa, deja que el pan absorba líquido un par de minutos adicionales. Rectifica de sal y pimienta.
- Sirve inmediatamente. Reparte la sopa en cuatro cuencos y coloca en cada uno un huevo duro partido por la mitad. Termina con unas gotas de aceite de oliva. Llévala a la mesa caliente, antes de que el pan siga absorbiendo caldo.
Trucos para conseguir un caldo aromático
Utiliza tomillo de uso alimentario, fresco o seco. No recolectes plantas silvestres sin identificarlas con seguridad. El tomillo seco tiene un sabor más concentrado y por eso se necesita menos cantidad. Puedes colocarlo en un filtro de infusión alimentario para retirarlo fácilmente; si no, cuela el caldo.
El pan de miga consistente ofrece mejor resultado que el pan de molde. Tuéstalo ligeramente y decide si quieres conservar las rebanadas enteras o romperlas. Empieza con poca sal si utilizas caldo comercial, ya que su contenido de sodio varía mucho. Es preferible corregir al final.
Variantes de esta sopa catalana
Para una versión vegetal, prescinde del huevo y utiliza caldo de verduras o agua, comprobando que el pan sea apto. Si buscas una sopa cremosa, tritura una parte con la batidora y mézclala con el resto. También puedes reducir el pan a 80–90 g si prefieres un caldo más ligero.
Otra opción es incorporar huevo batido en un hilo fino al caldo caliente, removiendo hasta que quede completamente cuajado. Esta sopa comparte ingredientes con la sopa de ajo castellana, aunque aquí destaca el tomillo. Si te apetecen más platos de cuchara, prueba nuestra crema de puerros y patatas o la escudella catalana.
Conservación y cómo recalentar
Esta sopa está mejor recién hecha. Si sobra, pásala a recipientes poco profundos, tápalos y refrigéralos antes de dos horas, con la nevera entre 1 y 4 °C. Consúmela en un máximo de dos días. Si puedes, guarda el pan y el huevo por separado del caldo para evitar que la miga se deshaga.
Recalienta únicamente la cantidad que vayas a comer hasta alcanzar al menos 70 °C en el centro, siguiendo las recomendaciones de la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria. No vuelvas a refrigerar una porción ya recalentada. Puedes congelar el caldo sin pan, pero conviene preparar el huevo duro y el pan frescos al servir.
Alérgenos y seguridad alimentaria
Contiene gluten si se emplea pan de trigo y huevo en la versión propuesta. Para adaptarla, utiliza pan certificado sin gluten y verifica también el caldo. Si hay alergia al huevo, elimínalo y evita la contaminación cruzada. Lava manos y utensilios después de manipular huevos crudos y cocina los huevos hasta que tanto la clara como la yema estén firmes.
No dejes la sopa ni los huevos cocidos a temperatura ambiente más de dos horas. Si utilizas caldo preparado, respeta sus instrucciones de conservación tras abrirlo. El tomillo se emplea aquí por su sabor: no debe atribuirse a esta receta una función curativa.
Fuentes consultadas
- 3Cat / TV3, Cuines: Sopa de farigola, tradición e ingredientes.
- El invitado de invierno: Sopa de tomillo o farigola, proporciones y técnica.
- Catalunya M’agrada: receta de sopa de farigola, variante con huevo duro.
- Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria, conservación y recalentado.
- FDA: Seguridad con los huevos, cocción e higiene.


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