Las samosas son pequeños bocados triangulares populares en el sur de Asia. Suelen freírse, pero esta versión al horno ofrece una corteza fina y crujiente con menos aceite. El interior combina patata tierna, guisantes, cebolla, jengibre y especias aromáticas. La salsa de yogur y menta aporta un contraste fresco, ideal para un aperitivo o una cena informal.
Usaremos masa filo refrigerada, disponible en muchos supermercados españoles. Es una adaptación práctica, no una reproducción de la masa tradicional. La clave consiste en cocinar y secar bien el relleno, dejarlo templar y plegar la masa sin que se reseque.
Tiempo, raciones y dificultad
- Raciones: 6 personas como aperitivo (12 samosas, dos por persona).
- Preparación y corte: 20 minutos; cocción de patata: 12–15 minutos.
- Sofrito: 10–12 minutos; enfriado y plegado: 15 minutos.
- Horneado: 20–25 minutos; total orientativo: 75–85 minutos, solapando tareas.
- Dificultad: media-baja; lo más delicado es el plegado triangular.
Ingredientes para 12 samosas
- 450 g de patatas peladas para cocer; 120 g de guisantes congelados.
- 1 cebolla mediana (120 g), 1 diente de ajo y 10 g de jengibre fresco.
- 25 ml de aceite de oliva suave o girasol para el relleno.
- 1 cucharadita rasa de comino molido y 1 cucharadita de garam masala.
- ½ cucharadita de cúrcuma y ½ cucharadita de cilantro molido (opcional).
- 1 cucharada de zumo de limón; 2 cucharadas de cilantro o perejil picado.
- ½ cucharadita de sal, pimienta y una pizca de cayena opcional.
- 4 láminas grandes de masa filo (aproximadamente 30 × 40 cm).
- 20 ml de aceite para pincelar; 1 cucharada de harina y 2 de agua para sellar.
- Salsa: 150 g de yogur natural sin azúcar, 8 hojas de menta, 10 ml de zumo de limón y una pizca de sal.
Necesitamos doce tiras de masa de unos 10 × 40 cm. Si las láminas tienen otras medidas, adapta el corte. Cubre las que no utilices con un paño limpio ligeramente húmedo, sin empaparlas.
Cómo hacer las samosas paso a paso
- 1. Cuece la patata. Córtala en dados de 1–1,5 cm y ponla en agua hirviendo ligeramente salada. Cuece 12–15 minutos, hasta que esté tierna sin deshacerse. Escurre y deja evaporar el agua.
- 2. Sofríe los aromáticos. Calienta 25 ml de aceite en una sartén amplia. Cocina la cebolla picada 7–8 minutos a fuego medio. Añade el ajo y el jengibre rallado; remueve 30–45 segundos sin quemarlos.
- 3. Añade las especias. Incorpora comino, garam masala, cúrcuma y cilantro molido. Remueve 20–30 segundos a fuego suave. Si se pega, añade una cucharada de agua para evitar que amargue.
- 4. Termina el relleno. Agrega patata y guisantes congelados. Cocina 4–5 minutos hasta que los guisantes estén tiernos y no quede líquido. Aplasta solo una pequeña parte de la patata para ligar. Añade sal, limón y hierbas.
- 5. Deja templar. Extiende el relleno en una fuente durante unos 10 minutos. Precalienta el horno a 200 °C, calor arriba y abajo (180 °C con ventilador). Forra una bandeja con papel de horno.
- 6. Prepara la masa. Corta cada una de las cuatro láminas de filo en tres tiras longitudinales. Obtendrás doce tiras. Pincela ligeramente con aceite y mantén cubiertas las que esperen su turno.
- 7. Forma triángulos. Coloca 1–2 cucharadas de relleno cerca del extremo de una tira. Dobla una esquina en diagonal, formando un triángulo, y sigue plegando de lado a lado. Cierra el borde con la mezcla de harina y agua.
- 8. Hornea. Distribuye las doce samosas separadas, con el cierre hacia abajo. Pincela con el aceite restante. Hornea 20–25 minutos, hasta que estén firmes y doradas; gira la bandeja si el horno calienta de forma desigual.
- 9. Prepara la salsa. Mezcla yogur, menta picada, limón y sal. Resérvala en frío. Deja reposar las samosas 3–4 minutos sobre una rejilla para mantener crujiente la base y sirve la salsa aparte.
Trucos para que queden crujientes
La humedad es el enemigo de la masa filo. Escurre la patata, cocina los guisantes hasta evaporar el agua y nunca mezcles la salsa con el relleno. Si este está muy caliente al plegar, el vapor ablandará la masa. Tampoco conviene rellenar en exceso: los triángulos demasiado cargados se abren y se hornean de forma desigual.
Trabaja con una tira cada vez y cubre el resto. Una película fina de aceite basta para conseguir color; más cantidad no mejora necesariamente la textura. Si la masa se rompe, superpone un retal antes del siguiente pliegue. Puedes preparar el relleno unas horas antes, refrigerarlo y usarlo cuando esté frío.
Variantes y sustituciones
Para un resultado más picante, incorpora una pizca de cayena o medio chile verde picado con el ajo. Si no tienes garam masala, combina comino, cilantro y una pizca de canela: el sabor será diferente, pero aromático. También puedes sustituir 100 g de patata por zanahoria cocida y bien escurrida.
Para una versión vegana, utiliza yogur vegetal natural sin azúcar y comprueba los ingredientes de la masa filo. También puedes servirlas con chutney de mango o una salsa de tomate especiada. Si no te gusta el cilantro fresco, sustitúyelo por perejil.
Conservación y seguridad alimentaria
Lo mejor es consumir las samosas recién horneadas. Para guardar sobras, deja que pierdan el calor superficial, distribúyelas en recipientes poco profundos y refrigera sin demoras, idealmente a 4 °C o menos. No dejes el relleno ni las samosas cocinadas más de dos horas a temperatura ambiente. Como pauta doméstica prudente, consume las samosas refrigeradas en 2–3 días y la salsa de yogur, tapada y aparte, en 24–48 horas.
Recalienta las samosas en el horno a 180 °C durante unos 8–12 minutos, hasta que el centro esté completamente caliente. La Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria recomienda que los alimentos recalentados alcancen al menos 70 °C en el centro durante 2 minutos, o un tratamiento equivalente. Evita recalentar varias veces la misma tanda. Puedes congelar las samosas montadas y sin hornear, separadas; hornéalas directamente congeladas y aumenta el tiempo hasta que se doren y calienten por dentro.
Alérgenos y sugerencias para servir
La masa filo habitual contiene gluten (trigo) y la salsa contiene leche. Comprueba las etiquetas de la masa, las mezclas de especias y el yogur, especialmente ante alergias o intolerancias. Esta preparación no lleva huevo intencionadamente, aunque algunos productos comerciales pueden contenerlo o presentar trazas.
Como aperitivo, calcula dos piezas por persona; como cena, acompáñalas de una ensalada. Para una mesa de entrantes, combínalas con nuestro falafel casero y pan de pita en sartén. Si buscas otro plato especiado, prueba el dahl de lentejas rojas y espinacas.
Fuentes consultadas
Para contrastar la combinación de patata y guisantes y los tiempos de horneado se consultaron Good Food: Potato and pea samosas, Good Food: Spiced pea & potato rolls y Kikkoman: Samosas con patata y guisantes. Las pautas de enfriamiento y recalentado se contrastaron con la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria. Esta receta es una adaptación original para doce samosas de masa filo.


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