La sopa de picadillo es uno de esos platos de cuchara que apetecen cuando bajan las temperaturas. Muy popular en la cocina andaluza, combina un caldo casero de pollo con fideos finos, carne desmenuzada, jamón serrano y huevo duro. La hierbabuena, si te gusta, aporta un aroma fresco que contrasta con el caldo caliente.
Para conseguir una sopa sabrosa no hace falta recurrir a pastillas de caldo: basta con cocer el pollo con unas verduras, colarlo y añadir los tropezones justo antes de servir. Te contamos cómo prepararla desde cero y cómo organizarte para tener el caldo hecho con antelación.
Raciones y tiempos
Raciones: 4 personas. Preparación: 25 minutos. Cocción del caldo: 80–90 minutos. Cocción final: 5–8 minutos. Tiempo total: unas 2 horas. Dificultad: fácil.
Ingredientes para 4 personas
Para el caldo casero
- 2 cuartos traseros de pollo con hueso y piel (unos 650–750 g en total).
- 1 carcasa de pollo limpia (unos 250–350 g).
- 2 zanahorias medianas (unos 180 g).
- 1 puerro mediano (unos 150 g).
- 1 rama pequeña de apio (unos 40 g), opcional.
- 2 litros de agua fría, aproximadamente.
- 1 hoja de laurel, opcional.
- Sal, al gusto y solo al final.
Para terminar la sopa
- 100 g de fideos finos para sopa (n.º 0 o 1).
- 100 g de jamón serrano, en una loncha gruesa o taquitos pequeños.
- 2 huevos grandes (tamaño L).
- 6–8 hojas de hierbabuena fresca, opcionales.
- Un poco de agua caliente, solo si necesitas ajustar la cantidad de caldo.
Cómo hacer sopa de picadillo paso a paso
1. Prepara las verduras y el pollo
Lava bien el puerro, especialmente entre las capas, y corta en trozos grandes el puerro, las zanahorias y el apio. Coloca los cuartos traseros y la carcasa de pollo en una olla de unos 4 litros. No laves el pollo crudo bajo el grifo: las salpicaduras pueden dispersar microorganismos por la cocina. Utiliza una tabla limpia y lávate las manos después de manipularlo.
2. Cuece el caldo a fuego suave
Añade las verduras, el laurel y unos 2 litros de agua fría, hasta cubrir los ingredientes. Calienta hasta que aparezcan las primeras burbujas y retira con una espumadera la espuma de la superficie. Baja el fuego, tapa parcialmente y mantén un hervor muy suave durante 80–90 minutos. Si se evapora demasiado líquido, añade un poco de agua caliente. El pollo debe quedar completamente cocinado, sin zonas crudas junto al hueso; si utilizas termómetro, comprueba que alcanza al menos 74 °C en su parte más gruesa.
3. Cuece los huevos
Mientras se hace el caldo, coloca los huevos en un cazo con agua, llévala a ebullición suave y cuécelos unos 10–11 minutos desde que empieza a hervir. Enfríalos con agua fría, pélalos y pícalos en trocitos pequeños. Reserva en la nevera si todavía falta bastante para terminar la sopa.
4. Cuela el caldo y desmenuza el pollo
Saca el pollo con unas pinzas y deja que pierda el calor justo para poder manipularlo. Cuela el caldo por un colador fino a otra cazuela. Retira la piel y todos los huesos del pollo, y desmenuza la carne con dos tenedores; reserva unos 250–300 g de carne cocida para la sopa. Si quieres un caldo menos graso, retira con una cuchara parte de la grasa que flota en la superficie. Deberías obtener alrededor de 1,4–1,6 litros de caldo; completa con agua caliente si hace falta.
5. Prepara el picadillo
Corta el jamón serrano en dados muy pequeños. Pica también los huevos duros y deja el pollo desmenuzado en hebras cortas, fáciles de comer con cuchara. Lava la hierbabuena y reserva unas hojas enteras o ligeramente troceadas. Prueba el caldo antes de salarlo: el jamón aportará bastante sal al plato terminado.
6. Cuece los fideos en el caldo
Lleva el caldo colado a ebullición suave. Añade los 100 g de fideos y cuécelos el tiempo indicado en el paquete, normalmente entre 3 y 6 minutos según su grosor. Cuando falten unos 2 minutos, incorpora el pollo desmenuzado para que vuelva a calentarse por completo. Remueve suavemente y ajusta de sal solo después de probar.
7. Reparte el jamón y el huevo y sirve
Distribuye la sopa bien caliente en cuatro cuencos. Reparte el jamón serrano picado y el huevo duro por encima, y termina con unas hojas de hierbabuena si te apetece. Sirve inmediatamente, antes de que los fideos sigan absorbiendo el caldo y pierdan su textura.
Consejos para una sopa de picadillo sabrosa
- No hiervas el caldo a borbotones: un hervor suave ayuda a obtener un caldo más limpio y evita una evaporación excesiva.
- Utiliza pollo con hueso: aporta sabor al caldo; la carcasa complementa los cuartos traseros, pero no sustituye la carne que después desmenuzarás.
- Ajusta la sal al final: el jamón serrano puede hacer que la sopa quede demasiado salada si condimentas el caldo desde el principio.
- Si la preparas por adelantado: conserva el caldo y el pollo por separado de los fideos. Cuece la pasta justo antes de comer para evitar que se hinche.
- Controla la cantidad de caldo: si se reduce demasiado, añade agua caliente; si queda muy suave, déjalo unos minutos más a fuego lento antes de cocer los fideos.
Variantes y acompañamientos
En algunas casas se utiliza arroz en lugar de fideos; en ese caso, añade unos 100 g y adapta la cocción al tipo de arroz, normalmente unos 15–18 minutos. También puedes omitir la hierbabuena o añadir una zanahoria del caldo picada en dados. Si quieres una versión más ligera, retira la grasa visible del caldo y reduce un poco el jamón. Es una sopa que funciona como primer plato o como cena sencilla acompañada de pan.
Conservación y seguridad alimentaria
Enfría el caldo y el pollo cocinados sin demora, repártelos en recipientes poco profundos y guárdalos tapados en la nevera a 4 °C o menos, siempre dentro de las dos horas siguientes a la preparación. Para disfrutar de la mejor textura, guarda los fideos aparte y añade el huevo y el jamón al servir. Como pauta prudente para esta preparación casera, consume la sopa refrigerada en 2–3 días o congela el caldo y el pollo sin fideos durante 2–3 meses para mantener su calidad.
Al recalentar, lleva el caldo y la carne a ebullición y asegúrate de que se calientan uniformemente. Evita la contaminación cruzada entre el pollo crudo y los ingredientes ya listos para comer, y utiliza huevos completamente cocidos. Si un alimento perecedero ha permanecido más de dos horas a temperatura ambiente, no lo guardes para otro día.
Alérgenos
Contiene gluten (si los fideos son de trigo) y huevo. Si utilizas apio, también contiene apio, un alérgeno de declaración obligatoria. Comprueba las etiquetas del jamón y de los fideos y evita la contaminación cruzada. Puedes elegir fideos certificados sin gluten cuando sea necesario.
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Fuentes de consulta
Para contrastar los ingredientes habituales y el método de preparación se han consultado Bon Viveur y Recetas de Rechupete. Para las pautas de refrigeración, recalentamiento e higiene se han consultado la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y FoodSafety.gov. Consulta realizada el 27 de octubre de 2026. Redacción original de Sabores con Alma.


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